Halloween es una de las festividades más esperadas del año, una cita imprescindible con el terror y las ambientaciones más rocambolescas que nos podamos imaginar. ¿Cómo podemos complementar nuestras decoraciones desde la cocina?

Tanto en el cine como en las calles, tenemos muchas referencias que nos pueden inspirar a preparar platos realmente terroríficos. En el consciente colectivo existen imágenes e ideas suficientes como para sentir el terror en cada uno de los rincones de nuestra casa.

Una vez decorada nuestra vivienda con suficientes motivos de Halloween, tendremos que afrontar una cena que puede ser verdaderamente especial. Rodeados de velas, calabazas y algunos caramelos, podemos dotar a nuestra comida de una ambientación que de auténtico miedo.

Y es que son muchos los platos y recetas que pueden ayudarnos a ambientar aún mejor esta noche de Halloween: desde los primeros platos a los postres, las opciones son diversas y muy variadas. A continuación, os propondremos algunos de los mejores platos que podemos preparar para pasar una noche terroríficamente deliciosa.

Los entrantes

Para una cena como la de esta noche, puede funcionar realmente bien un pica pica inicial con todo tipo de alimentos al alcance de nuestra mano. Dependiendo de nuestros gustos, podemos tirar hacia el dulce o el salado; lo importante es conseguir ambientar nuestra mesa de la mejor forma posible. ¡Estamos en Halloween!

Con los ingredientes que tengamos a nuestro alcance, podemos tratar de emular formas conocidas en el mundo del terror. Arañas, fantasmas, esqueletos… son muchos los alimentos que pueden ser transformados para que la comida tenga unos matices de terror aún más acentuados.

Evidentemente, no nos podemos olvidar de otra de las tradiciones más especiales de estas fechas, la castañada. Poner en la mesa algunas castañas o algunos panellets pueden reforzar esa tradición catalana a la hora de comer. ¡Hay sitio para todo!

Platos principales

El que es sin duda el plato de la noche, la calabaza, nos puede servir para hacer una crema perfecta para empezar como es debido nuestra cena. Se pueden hacer cremas de todo tipo, con muchas posibilidades en los condimentos para variar el sabor final que queramos obtener.

Es evidente que la crema de calabaza puede no ser para todos los paladares. Quizás, a los más pequeños les cueste comer un plato de este tipo, por lo que podemos tener presentes otras alternativas para la ocasión.

Si, finalmente, decidimos preparar otro plato, podemos escoger algún tipo de pizza que permita ser decorada con motivos de Halloween. Podemos añadir todo tipo de ingredientes que hagan que el aspecto de nuestra pizza sea algo distinto a lo que estamos acostumbrados. ¡A los más pequeños les encantará!

Por último, una gran alternativa son los llamados fingers de salchicha. Podemos cortar unas cuantas salchichas y añadirles algunos cortes que los hagan parecer dedos amputados. Un poco de ketchup servirá para que parezcan estar repletos de sangre. ¡Ideal para nuestro Halloween!

Postres terroríficos

Para acabar nuestra cena por todo lo alto, podemos preparar postres que nos recuerden a las escenas terroríficas de nuestras películas preferidas. Pero, antes que nada, no podemos olvidar el plato estrella de esta noche. ¡La calabaza! Un buen pastel de calabaza puede ser el punto y final perfecto para nuestra cena de Halloween.

Si queremos arriesgarnos un poquito más, podemos preparar algunas galletas con formas de lo más divertidas. Desde fantasmas hasta murciélagos, tenemos muchas opciones para hacer que nuestras galletas tomen la forma que nosotros deseamos. Si preferimos los cupcakes, también podemos decorarlos con pequeñas calabazas diseñadas con nuestro fontant.

Como última y divertida opción, podemos utilizar el merengue para construir divertidos fantasmas de lo más apetecibles. Como podéis ver, los postres nos dan mucho juego en una noche como esta.

Bebidas sangrientas

Es evidente que, en una noche como esta, debemos beber algo tan rojo como nuestra sangre. Hay muchos ejemplos de bebidas que, ya de por sí, tienen un color rojo intenso que ambientará a la perfección nuestra mesa de Halloween.

Tenemos bebidas con alcohol como el vino tinto, la sangría o el calimocho que pueden funcionar a la perfección con algunos de nuestros platos. Si preferimos bebidas que no contengan alcohol, podemos preparar algún tipo de zumo de fresas, ciruelas o tomate, por ejemplo.

En el mercado también existen muchos colorantes que ayudarán a que casi cualquier tipo de bebida obtenga el color rojizo que estamos deseando. Como complemento ideal, podemos tratar de hacer una mano de hielo que salga de nuestra bebida. Para ello, llena de agua un guante de cocina y retira el hielo una vez esté congelada.

Como vemos, podemos beber líquidos de todos gustos que se adapten al tipo de cena que queramos hacer. ¡Elige tu opción preferida!

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